El mejor pollo del mundo

Hace unos tres años, en mi viaje anual a Berlín, coincidimos en un restaurante varios miembros de la expedición Abbadiana de 2006: dos amigos de Navarra, el Maestro Cabrera (el fundador de l’Engagement Tryptique, in carne ed ossa) con su esposa, y un servidor, Lord Worldgate.
La tertulia trataba sobre los espárragos de Navarra. Los navarros nos relataban cómo había empresas en su tierra que vendían espárragos procedentes de Perú o de China como si fueran de aquí y yo les decía que, independientemente del fraude, los espárragos peruanos o los chinos no tenían por qué ser peores que los navarros por el mero hecho de proceder de dichos países. En plena discusión, nuestro Guía Espiritual el Profesor Cabrera, que había permanecido en un silencio distraído hasta aquel momento, interrumpió a los mortales con un terminante “De todas formas, como todo el mundo sabe los mejores espárragos son los de sudáfrica”.
Se dieron dos cualidades en la sentencia que extinguieron la conversación: su carácter tajante y el hecho de que ninguno de nosotros haya probado jamás espárragos de sudáfrica, al menos de forma consciente. Cuando trato con personas de oratoria débil y actitud dubitativa suelo contarles esta anécdota para que emulen al Líder y aprendan.
Por ello, cuando el fin de semana pasado un amigo me dijo que íbamos a comer en un sitio “donde hacen los mejores pollos de España”, me acordé de las veces que le había sugerido el “método cabrera” para salir victorioso de debates triviales, no supe si se trataba de una exageración o era, en verdad, un establecimiento que mereciese la visita. Ante la duda, decidí probar.

La pollería Granja Sant Francesc está en el encantador municipio tarraconense de Altafulla (C/ Mar 1 | Mapa). Es uno de esos sitios populares (y extremadamente económicos en este caso) para llevar pollos asados a casa (un “take away” de toda la vida, vamos) que todos hemos usado en algunas vacaciones de sol, playa e insolaciones.


Como entrantes pedimos unas croquetas. A mi me gustan las que tienen una bechamel cremosa y con la consistencia justa para que ni se derrame ni sea empalagosa. Éstas eran del tipo “cemento armado”, así que no me hicieron demasiada gracia.

También pedimos un xató, una ensalada que se hace con escarola y bacalao, aliñada con salsa romesco. Un descubrimiento interesante. Pero no tenía un sabor como para tirar cohetes.

Y de plato principal, efectivamente, un pollo a l’ast. Magnífico. Una carne tierna y jugosa, una corteza crujiente y la mezcla exacta de especias para que quede sabrosísimo pero no resulte fuerte. En pocas palabras: el pollo perfecto. Si bien de la procedencia del animal no se sabe nada, claro (¿de granja? ¿de corral? ¿ecológicos? ¿de producción en serie?). Se supone que hace algunos años había un corral al lado mismo del restaurante donde criaban los pollos. Pero actualmente no hay rastro.
El local presenta una decoración rústica. Las mesas, para compartir, están en un cobertizo al aire libre, alicatadas igual que los bancos corridos. Los platos son de acero inoxidable y las servilletas, de papel. El servicio es un poco despistado (todavía estamos esperando a la mayonesa que pedimos), pero aceptable.
En definitiva, un lugar ideal para llevarse unos pollos asados a casa por un módico precio y sin más complicaciones.
Ah, y sí, son los mejores pollos asados del mundo. El que encuentre algo mejor, que me invite.
Fotografías de la Granja Sant Francesc | Flickr
Fotografías de Altafulla | Flickr



Mmmmm…completamente de acuerdo, Sir Anthony (me gusta más que Lord Worlgate).
Es un sitio del que difícilmente uno se puede aburrir…
Ah, ¡qué pena que esta gente no tenga web o email de contacto! ¿Porque adivina usted lo que tengo en mi testa, no?
Muk muk muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
AKman-eko Kontea
Pues el color y la ambientación de la primera foto, te ha quedado muy “de los años 60″.
La anécdota de los espárragos y esa sentencia tajante han sido una iluminación para mí. Intentaremos ponerlo en práctica.
joder qué fotos se curra usté, milord. tengo que decirle que en lo referente a los espárragos blancos, yo sí he probado los de las tierra de mandela, además de otras latitudes. y tengo que sentenciar que los que más me ponen, son los de las Landas, a dos pasos de acá. son extraordinarios. respecto a dedicar un post al pollo asado, no puedo más que felicitarle por su inocente candor, exquisito gusto y acierto en el tema tratado. dios lo guarde! viva el embajador de A-town! viva! (al unísono).
Pues si que tiene buena pinta!
Y los espárragos sean de donde sean, que por lo menos, estén cojonudos!
Ah, espero que si encuentran un pollo mejor, me inviten a mí también!!!
De acuerdo, referente al testimonio tajante que deja sin palabras a la concurrencia y de ahí que no se pueda rebatir. Yo lo uso e impresiona bastante.
Referente al pollo, te dire, en casa lo pudes hacer sabroso también, consiste en ponerlo a 200grados 20 minutos y una hora a 180 grados. Queda crugiente y con la carne muy compacta. ´Pruébalo y ya me dirás!
Saludos desde Tübingen.
El tema esparraguero es complejo. Además de la procedencia, clima etc hay más factores, como la forma de cosecha.
La forma tradicional de coger los espárragos era la siguiente: El campesino navarrico mira fifamente esas dunitas donde se seimpran los espárragos, y con su experiencia distingue las grietas que se producen en la arcilla por la sequedad de las que se producen por el empyje del espárrago que está a punto de asomar, pega un par de azadazos y el espárrago aparece impoluto. Cuando se empezaron a importar espárragos chilenos, peruanos etc, la gente de Navarra se quejaba del sistema. Ellos tapaban las dunas con un plástico negro que por una parte hace de invernadero, y además al asomar el espárrago se nota el bulto y no hace falta saber demasiado para ver por dónde asoman.
Hace años que no paso por ninguna zona de espárragos, pero me consta que últimamente en Navarra se había empezado a usar ese sistema. Y estoy seguro de que un espárrago al que no le ha dado el aire ni el sol tiene que estar mucho mejor que uno que ha asomado debajo de un plástico recalentado.
En el tema pollo prefiero no entrar porque ya estoy salivando y no son maneras…
Ejem: El campesino navarrico mira fijamente esas dunitas donde se siembran
Mi difunta y queridisima madre decía, que el ganado sabe a lo que come ( era carnicera de San Sebastián) . Que mojama se podía sacar de estos pollos con los deliciosos atracones que se meten . PPPfff….!!!
Si bien es cierto que entre gustos no hay disputa… a todos aquellos que queréis probar un buen pollo a l’ast os sugiero que crucéis la calle y os llevéis a casa uno de los de Cal Ramón, que está justo delante, en la N-340. Creedme! no hay ni punto de comparación. Y las croquetas no son “insaboras-cementosas” sino que son caseras y buenísimas.