Yauatcha

¿¿¿Será posible que tras casi dos años de porquelodigoyo.com todavía no haya hablado de uno de mis restaurantes/salones de té favoritísimos del mundo mundial??? Pues me acabo de dar cuenta de que sí, así que hoy les tocará sufrirme hablando (mucho) de Yauatcha (15 Broadwick St, London).
Este restaurante chino especializado en dim sum fué abierto en 2004 por el empresario hongkonés Alan Yau (miembro de la Orden del Imperio Británico), en el magnífico Broadwick House (échenle un vistazo) del arquitecto británico Richard Rogers. Yau ya contaba en su historial con éxitos hosteleros como la cadena de restaurantes japoneses Wagamama, los tailandeses Busaba Eathai (que también he visitado hace poco) o el famoso Hakkasan. Tanto éste último como Yauatcha tienen sendas estrellas Michelin desde 2005. En enero de este año leía la noticia de que Alan Yau había vendido ambos a la empresa Tasameem, parte del Abu Dhabi Investment Authority.
En mi última visita a Londres visité el restaurante dos veces: la primera, como suele ser lo más habitual en mí, para tomar un té con pastelito. La segunda vez, para comer. Tras la pausa explicaré cómo fueron las cosas.
El dim sum es (ya vendrá alguien que me corrija…) el nombre que se le da a la comida china ligera y en pequeñas raciones que se come acompañada de té, normalmente por las mañanas. Para que nos entendamos: son unas tapas, al modo chino.
Pues nada, el sábado había quedado con Victoriano en el National Gallery para ver unos Turner e irnos después de safari urbano (recomendado por el gran Ibán) por el Este, con planes de terminar comiendo en un turco. Pero dado que estaba lloviendo a cántaros y no teníamos paraguas, decidimos dejar el safari para otro día y quedarnos por la zona. Así que aterrizamos en Yauatcha.
Un amigo mío dice que se siente intimidado por los pinchos cuando estos desbordan la barra de algún bar del casco viejo donostiarra. Lo mismo nos pasaba con la carta de dim sum de Yauatcha, así que pedimos al camarero que nos guiase, y pedimos que nos guiase (manteniendo el cursor sobre las fotos verán los nombres de los platos… en los que recuerdo, iré poniendo nombres más adelante, y haciendo click podrán ver la foto en grande):
Naturalmente, esta deliciosa comida estuvo acompañada por un té azul Classical Beauty, de lo más asequible que hay (¡miren los precios antes de pedir té, que los hay de más de cien libras!), perfectamente infusionado y servido en generosas cantidades en teteras de porcelana:

La víspera había llevado a otros amigos (Silverman68, Barrilete Kosmiko y sus correspondientes parejas, encantadores todos) a tomar té con pastelito después de comer en Busaba. La pastelería francesa de este sitio es exquisita.
El servicio es, en general, el que corresponde a un sitio así. En la planta que da a la calle suele haber camareras orientales que por su belleza y simpatía hacen recordar aquello de que las asiáticas son mujeres complacientes. En la planta -1 (suena mejor que “planta sótano”) sin embargo, nos esperarán rudos camareros de Europa del Este cuya nula expresividad facial y oral hacen que uno crea que son antipáticos.
Hablando del “servicio”, si visitan Yauatcha no olviden acudir al excusado. Recuerdo perfectamente que la primera vez que usé el precioso lavabo de pizarra quede obnubilado por la sutil delicadeza de un jabón de manos, el naran ji de Molton Brown, que inmediatamente se convirtió en mi preferido de todos cuantos he probado. Desgraciadamente hace un par de años lo sustituyeron por otro jabón de su propia marca (”Yauatcha”) que, a pesar de ser bueno, no llega a la altura del anterior. Mención aparte requiere el papel higiénico: de tacto suave y esponjoso, sencillamente orgásmico. Merecería la pena ir a Yauatcha aunque sólo fuera por acudir al servicio.
El cuidado por el ambiente tampoco es despreciable: los acuarios con fondos azules y peces exóticos, las estanterías llenas de enormes botes de té, la iluminación tenue y la música discreta hacen de Yauatcha un lugar la mar de agradable.
En definitiva: si van a Londres no pasen por alto este lugar, ya sea para comer o para tomarse un pastelito con té. Naturalmente, no todo es perfecto y los precios de Yauatcha están a la altura de su estrella michelin: cobran lo que vale, que es mucho. A modo de orientación: un té con pastelito le puede salir por unas 10 libras esterlinas.
Fotografías | Flickr


















Pues la verdad que todo tiene una pinta exquisita pero me parece que voy a tener que esperar porque mi economica no me permite caprichitos asi. Primero tengo que ahorrar (bastante) para poderme ir, y luego ya…
Pero que conste, que no será por ganas.
Totalmente de acuerdo con tus comentarios, menos en el del precio. No les hagas tan buena publicidad porque de 10 libras na’ de na’. Dejémoslo en 20 para té y pastelito
Hola:
Yo en el Yauatcha he estado tres veces, sólo una comiendo, y recuerdo los dim sum de lubina como una de las cosas más exquisitias que he probado nunca. La pastelería también es muy rica y la carta de “tés” sobresaliente, ¡cuántos Darjeelings! Aunque la decoración, desde mi punto de vista, es un poco “too cool”. Riquísimo y recomendabilísimo, si el bolsillo lo permite.
En cuanto a los jabones, el naran ji de Molton Brown está muy bien, pero, en los últimos viajes a Londres he descubierto el Bergamot & Lime de Duchy Originals… que sí que es para morirse.
Un saludo,
Lady Marmite
Al blogger y comentadores:
Estoy de acuerdo con sir Anthony, porque sí.
Estoy de acuerdo con Chalo, porque lo comprendo: estoy en la misma situación.
Estoy de acuerdo Nacho, porque no son 10 libras sino 20.
Y estoy de acuerdo con Lady Marmite, porque Duchy Originals está llegando a un nivel espectacular y su concepción, como negocio, es de 10. A ver si aprenden los monarcas-fasion-llanos que tenemos a tener iniciativas como las de Duchy Original, que para ponerse espirituoso y salir a golfear ya estamos don Nacho y yo, ak ak ak!
Saludoak cordialoak.
Conde de la Maza Jauna
A todos aquellos que leen este blog y se van a gastar sus humildes sueldos en pasar unos días en London (o más aún los de sus padres), habría que decirles, que yauatcha, “it´s a must” y que puestos a gastar, apliquen aquello de “from lost to de river”. Merece la pena. Y sí, las camareras… muy acogedor y agradable el garito
chalo84:
Sí. Hay que ahorrar. Pero al menos sabrá que su esfuerzo tendrá una buena recompensa. Porque ahorrar para que luego se le vaya el dinero en tonterías es pecado.
Nacho:
Ignacio, querido, precios de restaurante:
- Classical Beauty (té azul): £6.80
- Tendance Cannelle (pastelito): £4.80
TOTAL: £11.60
Y eso sin contar que, como he dicho, son precios de restaurante y, si no me equivoco, los precios de tea-room son más baratos. Claro que si se empeña usted en pagar más, puede escoger uno de esos tés de 100 y pico libras esterlinas.
Eso sí: por la comida, no se libra de unas £40.
Ch:
Exacto: el dim sum este es prodigioso. Tiene toda la razón con lo de la decoración, pero a mi me gusta porque el coolismo “viene a cuento”: un edificio de Rogers, colores que no son blanco-negro, los acuarios… no sé, no me parece el “modelnismo de rigor” que ya estamos viendo hasta en la sopa. Está hecho con un mínimo de gusto, ¿no?
Apunto el Bergamot & Lime de Duchy Originals a la lista de la compra.
Count van der Maza:
Que nooooo, que no es tan caaaaro. Lo que pasa es que como Ignacio y usted son unos aburguesados del quince, seguro que pidieron un té a la altura de sus títulos nobiliarios, y claro… como usted bien dice cuando concuerda con chalo, nuestras cuentas corrientes no son de rancio abolengo, me temo.
En cuanto a S.A.R. el Príncipe Charles Philip Arthur George de Mountbatten-Windsor y sus aventuras empresariales: ¡lo que no haríamos usted y yo si dispusiésemos del Palacio de Windsor para ponerlo de aval de un préstamo! (Suponiendo que este señor haya pedido un préstamo, lo cual es mucho suponer). Pero efectivamente, para vivir del cuento, se lo ha currado bastante bien. (¡Que la Reina me perdone por estos comentarios!).
Toritobravo:
Yo también creo que la máxima “from lost to the river” da unos excelentes resultados… a los negocios de hostelería. Me acuerdo de una ocasión en la que llevé a un querido amigo a Yauatcha y pidió una Coca-Cola…
——————–
Muchísimas gracias a todos por su contribución a Porquelodigoyo.com.
Sir Worldgate, incluso si es para tomarse una Coca-cola, Yauatcha bien mererce una visita. Por cierto, creo que ya conozco a ese amigo tuyo… y qué buen gusto tiene, jajaja…