Traduzco (como buenamente puedo) un artículo de Seth Godin que me acaba de mandar un amigo:
Hacer un 4% menos no te da un 4% menos.
Hacer un 4% menos puede darte perfectamente un 95% menos.
Eso es porque “bastante bien” o “casi bien” no llevan a ninguna parte. Ni ventas, ni votos, ni clientes. La triste mentira de la mediocridad radica en la errónea creencia de que un esfuerzo parcial deja resultados parciales. De hecho, los resultados son normalmente desproporcionados respecto al esfuerzo diferencial.
Las grandes organizaciones son las que más problemas tienen con esto, porque no tienen en cuenta esta correlación. Se esconde bajo la inercia y capas de burocracia. Así que un telefonista mediocre o un chef mediocre no parecen estar haciendo el gran daño que hacen en realidad.
La otra cara de la misma moneda es que cuando estás en lo más alto, en lo mejor del mundo, líder del sector, un nimio incremento del esfuerzo y la calidad se traducen en unas enormes ganancias. Durante un rato, en cualquier caso.”
Lo dicho: que para que las cosas estén bien hechas, hay que hacerlas y hay que hacerlas BIEN.




Yo lo hubiese titulado “la triste mentira de la realidad”.
Realidad mediocremente disfrazada.
Se titule como se titule el hecho es el que es y la realidad es, como decía aquel, muy tozuda. Empero, hay gente que no se quiere dar por enterada y ¡pobre de aquel que se atreva a dar la opinión sobre la “realidad”!
Saludos cordiales
Conde de la Maza Jauna
tal y como decimos por aqui, las cosas pueden hacerse bien, o mas de una vez