Quiero una sopa

06Aug08

En los últimos años se ha dado en España una progresiva tendencia a la extinción que debería alarmar a las instituciones (in)competentes y población civil en general. No hablo del lince ibérico, ni la foca monje, sino de una especie que no hace mucho poblaba las alegres cocinas y comedores de las Tascas 1.0: las sopas.

Sirviéndome del lamentable estado de este tesoro antropológico como excusa, y prometiendo hablar de ello más profundamente en el futuro, me gustaría escribir sobre el restaurante donde he solido tomar el que, probablemente, sea una de las mejores sopas que he tomado a lo largo y sobre todo a lo ancho de mi vida: el Wong Kei, en el número 41-43 de Wardour Street, en Londres (ver mapa).

No se trata de un lugar lujoso, ni siquiera “correcto”. De hecho, durante lustros ha cultivado su fama basada en la grosería y tosquedad de sus empleados. Dicen (y yo lo corroboro) que últimamente se están amariconando un poco: ahora saludan, dicen “por favor” y esas cosas. Pero lo más típico es cuando uno entra por la puerta del establecimiento y un chino le grita “HOW MANY?!?” (”¿Cuántos?”) y tras responder con el número de comensales, el chino le remite a una de las cinco plantas que tiene el restaurante al grito de ”UPSTAIRS!!!” o “DOWNSTAIRS!!!” (”escaleras arriba” o “escaleras abajo”).

Tras aposentarse, a menudo en mesa compartida, el camarero trae la carta y una tetera con té verde al jazmín (fotografía superior) y tazas para todos. Esto es “gratis”. Vamos, que luego el té no lo cobran.

Comandamos:

Señorita Gil y Señorito Bueno

Comienzan con una sopa de carne de ternera y verduras (foto superior). No tuvo demasiado éxito. Supongo que la ternera no es una de sus especialidades.

Continúan con un pollo al limón (foto superior). Muy bueno, la verdad, pero por alguna extraña razón es extraordinariamente caro (7 libras) para ser Wong Kei, uno de los sitios londinenses más económicos para saciar apetitos descomunales.

Y de postre, un antiácido. Conste que el problema venía del desayuno, o de la cena de la víspera… no me quedó claro. En cualquier caso, Wong Kei no tuvo la culpa (esta vez). La cara de moribundo de Javi se justifica por su dolencia gástrica aguda.

Sir Anthony Worldgate (el que subscribe)

No sé qué hago, que siempre que aterrizo en WongKei termino pidiendo lo mismo:

Wun Tun Noodle Soup, o sopa Wantán con fideos. El wantón o wantán o wontón o 餛飩 (¿todo lo que suene a “w#nt#n”?) es una masa muy fina y rellena generalmente de carne picada de cerdo. En WongKei tiene, además, gambas en su relleno. Para que nos enteremos: es una sopa brutal (por enorme, y por la cantidad de tropiezos) con una especie de raviolis de cerdo y gambas, fideos y verduras. Es mi plato preferido de este restaurante por varias razones:

  • Es una sopa. Como tal, viene muy bien para combatir el horrorosamente delicioso frío húmedo (sí, soy masoquista en cuanto al tiempo) tan típico en la ciudad del Támesis, que entra hasta los huesos y provoca un estado continuo de pseudo-resfriado leve pero molesto.
  • Para ser una sopa, es magnífica. O, al menos, a mi me gustan así las sopas: “con mucho género”.
  • Es muy barata. Su precio de £3, está muy por debajo de lo habitual para comer (de forma decente o no) por Londres.
  • Es abundante. Una persona normal sobreviviría comiendo sólo esta sopa para cualquiera de las comidas diarias.

Claro que, en cuestión de apetitos, yo no soy una persona normal…

… así que me pido también un Cold Crispy Belly Pork and roasted Duck on Hot Rice. En cristiano: panceta de cerdo crujiente y pato asado fríos sobre arroz caliente. £4.20. Tomaya. Imagínense un plato a rebosar de arroz blanco, cubierto de trozos de panceta y pato… ¡¡¡ay qué placeeeeeeerrrrr sentíiiiaaa yooooooooo (…)!!!

Naturalmente, no hay dios que se coma todo eso y yo no soy excepción. Entre el litro largo de té con jazmín que me suelo tomar en este sitio y la abundancia de los platos, la mitad se queda allí. Y sólo me gasto £7.20 en el festín, más servicio/propina (que, por cierto, antes venía indicado que no estaba incluido en unos platillos de plástico con motivos de disney; ahora están más serios).

CONCLUSIÓN: ya sea por su buenísima comida, por su precio, por la espectacularidad de los gritos de sus empleados, por su buena situación (próxima a Leicester Square / Piccadilly Circus), por las ingentes cantidades que sirven o “porque sí”, hay que visitar WongKei.

Fotos | Flickr


8 comentarios a “Quiero una sopa”  

  1. Gravatar Icon 1 for ever Corocotta

    Pues nada, Juro !! (por lo que cuentas y no me gustan en absoluto los sitios de comidas china o chi-no mucha duda en esto no ?)
    que en mi propia visita a la city lo visitaré, Diós mediante. Estas noticias a estómago vacio no sabes (o quizás si ?) como sientan !. Otra véz anuncialo después de la hora de la comida 3- 4 de la tarde, jode !!! Uffff !!!

    Oneguin !

  2. Gravatar Icon 2 Noema

    Pues yo tengo el estómago lleno y he empezado a salivar.
    Soberbia, grandiosa, magnífica la sopa ¡no sé qué más puedo decir!
    ;-D

  3. Gravatar Icon 3 Ibán

    Querido Andoni, te comunico que compartimos menú punto por punto, su tececito, su sopita de wan tun, su crispy belly, su patito (off the bone, please), fantástico! Yo le sumo unas verduras al vapor con salsa de ostra.
    No obstante, mi preferencia para asuntos cárnicos está unas puertas abajo, en la misma acera de Wardour Street (unas 5 ó 6 puertas), el TPT, para carne es el que más me gusta de los que he probado (el recuerdo de su pato me hace estremecer).

    Sobre los camareros del WongKei, pues yo cuando fui, hace ya algo de tiempo, sí que eran maleducadillos, y tal… aunque en peores tascos habremos estado, ¿verdad?

    También me sumo a la preocupación por la desaparición de la sopa. Aunque no me extraña, teniendo en cuenta los ingredientes básicos de la sopa (tiempo buena materia prima). No es un plato que requiera de una gran técnica (comparado con otros) o de ingredientes exóticos, ni de grandes presentaciones…así que se van eliminando las cosas que están en voga. Qué pena. Esto hace que me acuerde del feliz día en que e-coincidimos por primera vez, fue gracias a una foto tuya de la sopa de pescado del Letea, que marqué como favorita en Flickr (qué curioso).

  4. Gravatar Icon 4 Virginia

    Yo creo que la sopa no triunfa porque tenemos la idea de que no es comida de fundamento y no llena a los tragones, es como cuando ves una barra llena de pintxos delicadísimos y acabas pidiendo uno de tortilla de patata, porque ande o no ande, caballo grande. Me entra la duda de qué porcentaje de líquido / sólido tiene la sopa standard. Yo desde luego no me imaginaba que eso que se ve en tu foto fuera una sopa (por la abundancia de tropiezos). Yo, aparte de la sopa tengo nostalgia del caldo en los bares, el caldo rico y de verdad, haga frío o calor, porque cuando uno quiere tomar algo caliente no siempre apetece un café con leche! Saludos

  5. Gravatar Icon 5 Tristal bat

    ACHTUN !!!!! Sir Anthony a esta notice . No se referira a ud. no Usted está con una salud almenos estomacal que para mi la quisiera !!!!. Atención puesss ! :

    http://ecodiario.eleconomista.es/europa/noticias/693830/08/08/Como-conseguir-el-titulo-de-lord-ingles.html

  6. Gravatar Icon 6 lady Marmite

    Hola Sir Anthony,
    La verdad es que la sopa para mi es un “gusto adquirido” ya que siempre he sido muy Mafalda, y sólo he entrado en ese mundo gracias a que este tipo de sopas no parece sopas (como dice Virginia). Pero bueno, mi comentario no era para analizar mis gustos sopunos, sino para re-recomendarte el TPT, en serio es riquísimo, las carnes son, sin duda alguna, lo mejor. Yo cuando fui al WongKei tenía las expectativas muy altas, muchos de nuestros amigos van siempre allí, pero… me defraudó un poquito. También es cierto que para gustos se hicieron los colores.
    Un saludo.

  7. Gravatar Icon 7 MunduJr

    Corocotta: A ver cuándo visita la villa de la Reina. Le están esperando.

    Noema: ¿Decir? ¡Nada, mujer! Lo que hay que hacer es degustar estas cosillas… jejeje. Para hablar en vano ya estoy yo.

    Ibán: Lo de “off the bone” me gusta. Que me saquen el pato con los huesecillos me pone de una mala leche… Y como le sume verduras a todo esto podría terminar reventado. Sí, hasta yo tengo un límite. Lo del TPT, tomo nota. Creo que has dado en el clavo con “ingredientes básicos de la sopa (tiempo buena materia prima)”. Ya sabes que sólo tienes que llamarme cuando estés por aquí para invitarte a Letea… ¡o a donde sea!

    Virginia: La parábola de la barra de pinchos cul donde al final se elige la tortilla es de traca. Observo un problema con lo de la “densidad” de las sopas. Para mi, es imprescindible que haya tropiezos, o al menos sea algo “contundente”. Piense que la sopa más simple es caldo con unos trozos de pan. Pero claro, si le quita el pan… es “caldo”, no “sopa” (¡es crucial distinguir una de la otra!). Ah, y yo también echo de menos aquel cartelito de “Salda badago” (”Hay caldo” en euskera) que adornaba todos los bares hace no tantos años. Ahora ponen “existe una hoja de reclamaciones a disposición de quienes las soliciten”. Cómo cambian los tiempos…

    Tristal: Los Worldgate no tenemos esos problemas.

    A sus pies, my Lady. A mí lo que nunca me ha hecho demasiada gracia es el caldo, así, a secas (valga el oxímoron). Como ya he dicho a Virginia, en mi clasificación mental no tengo ningún problema para llamar “sopa” a lo de la foto. Con lo que tengo más problemas es con los calditos estos “aguachirriaus” con cuatro fideos y nada de “sustancia”. Por cierto: pongo a Dios por testigo que iré al dichoso TPT la próxima vez que vaya a London.

    Gracias por hacer frente al calor veraniego compartiendo sus reflexiones sobre el tema. ¡Cuídense del bochorno!

  8. Gravatar Icon 8 Toritobravo

    Sir anthony, lo de las fotos es más que una sopa…
    Para los que no hayan tenido el placer de visitar este ruidoso establecimiento, no me queda más que decirles, que si lo visitan no saldran de hambre… Vamos, olvídense del Arzak, y vayan al Wong Kei!! Y de paso le hacen una visita a la Reyna madre

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