Spargelzeit!

Mayo es un mes maravilloso. Los cucos hacen cucú, el tiempo se vuelve (des)agradable, Abbado dirige a la Berliner Philharmoniker en el mejor concierto del año (o no) y…
¡¡¡ES TEMPORADA DE ESPÁRRAGOS EN BERLÍN!!!
Los verduleros en los mercados callejeros compiten por ver quién los tiene más hermosos. Se ven incluso puestos ambulantes en plena calle donde sólo venden espárragos. Los restaurantes, adornados con carteles anunciándolo, incluyen en sus menús un apartado especial en el que informan qué pueden tomar para acompañar a los espárragos… ¡es spargelzeit!
Gaststätte Borchardt
La primera parada esparraguera del fin de semana nos llevó a este restaurante del número 47 del Französische Strasse, justo al lado de la céntrica plaza de Gendarmenmarkt. El maître, muy fasion, pero muy berlinés, nos condujo a nuestra mesa con solemne antipatía y un camarero que hablaba itañol nos trajo la carta, en inglés. La mirada se me fue directamente, a la sección de espárragos:

Decidimos pedir una ración de espárragos con salsa holandesa para compartir y un Wiener Schnitzel (para el común de los mortales: un filete empanau) para cada uno.


Los espárragos eran sólo mediocres, la salsa holandesa tardó 10 minutos en aparecer, el Schnitzel fue correcto y la kartoffelsalat (ensalada de patatas) que lo acompañaba fue, probablemente, el mejor que he probado en mi vida.
Lutter & Wegner
Al día siguiente, domingo, hubo recaída esparraguil. Esta vez nos fuimos a un restaurante, Lutter & Wegner (en Charlottenstraße 56, Gendarmenmarkt), que suelo visitar casi siempre que voy a Berlín. El Conde pidió mi comanda habitual en aquel sitio: el brutal sauerbraten (carne marinada con una rotunda salsa de vino):

La señorita Monney Penny y yo nos decantamos (otra vez) por el Wiener Schnitzel con espárragos:

Ahora sí: unos espárragos GENIALES con el punto justo de cocción, ligeramente crujientes, y con un sabor a espárrago para mi desconocido al sur del paralelo 43º (léase: en España). La salsa holandesa, a la altura de los espárragos. El Schnitzel, sin embargo, ligeramente menos “correcto” que el de Borchardt.
Síntesis esparraguera

En resumen, mi combinación ideal sería:
Espárragos y salsa holandesa de Lutter & Wegner
+
Kartoffelsalat de Borchardt
+
Wiener Schnitzel de Huth (en Viena, cómo no)
…
De todas formas, todo el mundo sabe que los mejores espárragos son los de sudáfrica.
Fotos | Flickr



Veo que en sus viajes no escatiman en placeres gastronómicos. Todo tiene muy buena pinta. Pero soy más de Lauch que de Spargel. Unos puerros del país de grosor medio cocidos en su punto y con un poco vinagreta… mmmmmmmmmmm!
Curioso que el Wiener Schnitzel de Borchardt aparezca en la carta para anglófonos como Escalope de Vienna, por cierto. ¿Utilizan los ingleses el mismo galicismo que nosotros? No lo sabía…
T-Bone Hombre, mi padre es de puerros también, preparados con vinagreta tal y como dices. La verdad es que yo no soy muy de espárragos, aunque parezca mentira leyendo el post. Sólo los como “con ganas” una vez al año, que es cuando voy a Berlín.
A nosotros también nos llamó la atención lo de “Escalope de Vienna”. Y yo tampoco lo sabía. Además… mi Dictionnaire Moderne Français-Espagnol Larousse de 1979 dice que “Viena” en francés es “Vienne”… y en cualquier caso yo hubiera dicho “escalope viennoise” o algo así…
Total, que todo esto para hablar de un filete empanau. Enfin, grandes misterios de la humanidad.
Al cada vez más omnipresente blogger:
Comienzo por el final: efectivamente, los mejores espárragos sin ningún género de dudas son los de Sudáfrica y ni siquiera tras el motín que se organizó tras el asesinato del ciclista de Prenzlaurberg los comerciantes berlineses pueden decir lo contrario. Es más, lo suyo sería que en Gaststätte Borchardt ofreciesen variedades de espárragos de todo el mundo…siquiera para ser más “fasion” (¿espárragos de navarra vs. south africa?).
También estoy de acuerdo con que los espárragos de Gaststätte Borchardt no eran nada del otro mundo; más bien eran de este mundo. Pero la cosa cambió considerablemente en la visita a Lutter & Wegner no sólo en lo relativo a la calidad de los espárragos, sino porque el sauerbraten estaba excelso
Lo único que pido al Altísimo…o al los chispas que arreglan auditorios es que tengan un poco de piedad en mis siguientes viajes, porque lo que ha ocurrido esta vez es de gafe total…
Saludos cordiales.
Conde de la Maza Jauna