El “chino subterraneo”

Habían llegado a mis ojos y oídos muchas y buenas menciones (1, 2, 3, y más) de un restaurante madrileño. Algunos se refieren a él como “el chino subterráneo”, otros le llaman “el chino de verdad”, “el chino del submundo” o “el chino de blade runner”; aunque, al parecer, el nombre verídico, traducido, sería algo parecido a «Paisaje». En cualquier caso todas las referencias apuntaban a lo extraordinario de este sitio. Así que, en cuanto tuve un hueco (y un grupo de temerarios que me acompañaron), no dudé en visitarlo.
Lo que más sorprende de este sitio es su localización: hay en la Plaza de España de Madrid una entrada al parking subterráneo, justo al lado de la fuente principal. El que se adentre encontrará un pasillo (insisto: subterráneo) con la caja del parking en el lado derecho, y una tienda/librería china a la izquierda. Si avanzamos unos metros, al lado de la tienda, encontraremos el diminuto restaurante (en la imagen, los valientes muchachos que me acompañaron en el safari):

En realidad, más que un restaurante, es una “cafetería - cervecería” (como reza en el rótulo), una tasca guarra de cualquier suburbio de gran ciudad española. Hay una barra y no mucho más que unas diez mesas. Eso sí, estaba lleno hasta la bandera. También había un televisor con unos videoclips muy kitsch con subtítulos en chino, a modo de karaoke.
Nos sentamos, nos traen la carta, y pedimos:



De izquierda a derecha y arriba a abajo (si la memoria no me falla): Javi pidió una sopa de tallarines de arroz, su hermano Carlos unos tallarines fritos, Néstor una sopa de tallarines y yo una sopa de wanton. No probé de todo, pero les juro que mi sopa era la mejor que había probado a este lado de los Pirineos. Recordaba vagamente a la sopa de las sopas, la sopa madre, el Won Ton Noodle Soup de Wong Kei, del que les prometo hablar la próxima vez que viaje a Londres.
Luego, para compartir, pedimos unas verduras chinas (que en realidad era col china) magníficas, pollo con verduras chinas, arroz frito y gambas (que, según Javi, eran langostinos) con setas. Me quedé con las ganas de pedir un montón de cosas (como unos dumplings al vapor o asados, etc.), pero con lo que habíamos pedido ya teníamos de sobra.
“¿Quieren postre, café?” preguntó la asiática (con el clásico acento y velocidad de dicción chinos).”¿Qué tienen de postre?”. “Bola dulce de sésamo”. … “¿Nada más?”. “Litchis“. Punto pelota. Pedimos uno de cada:


Las bolas de sésamo estaban francamente incomestibles. Los litchis, buenísimos.
RESUMIENDO: doy fe de que “el chino subterráneo” es el mejor chino de cuantos he probado en España. Y les prometo que he probado unos cuantos. Es un lugar de peregrinaje al que ningún estudiante arruinado ni ningún amante de las sopas debería dejar de ir, al menos, una vez al mes. ¡Y qué precios, oiga!
Para los escépticos, cuyo comentario “no hay ningún chino enterrado en España” veo venir: el día que me demuestren que esta gente ha cocinado a un anciano mandarín, teniendo en cuenta que esa gente vive por lo menos 100 años, y el resultado es una carne más que tierna que encima sabe a ternera, no tendré dudas en recomendarles para la próxima guía Michelin, por méritos propios.
¿El resultado? Obvio:

Más fotos | Flickr



Qué bueno, cuando he visto las fotos en tu flickr no me lo podía de-creer-mariateresa..jeje
Lo dicho, la próxima vez que te vengas a Barcelona nos vamos de chino…porque además, me pega, que tú no le harás asco a la casquería que tienen allí (bueno, hasta un determinado punto…no hay que ser más papista que el papa). Zai jian!!!
Pues ya hemos ido veces ahí, y la verdad es que está bien bueno, aunque creo que la últma visita fue allá por 2004. Antes (por lo que se vé en la foto) no tenían esa carta impresa a ordenador, era más como una hoja grasienta, en chino por un lado y en español (¿estaba en español o en inglés?) por el otro. La verdad es que sí es de lo mejor que se puede probar, aunque estoy seguro que ya en Madrid hay más chinos así…tiene que haberlos, pardiez! El chino al que vamos en Barcelona es así, pero muuucho más grande y con una carta muuuucho más larga, pero del estilo (yo diría que la comida es mejor). En el post de mi blog sobre aquel chino la gente me comentó de varios chinos-chinos tanto en Barcelona como en Madrid…comentarios que guardo como oro en paño.
Yo nunca he estado en China, pero hay una cosa clara. Los sabores, el aspecto, la inspiración de los platos de ese chino (y de otros chinos-chinos que parecen haber salido por otros rinconzuelos de España) sabe a lo mismo que saben los chinos en EE.UU. en Inglaterra, etc. O sea, que no sé si será comida de alguna región especial de China, pero digamos que es un “estándar chino internacional”, igual que hay un “estandar chino español” que es para no parar de llorar (vale, reconozco que algún día me apetece pan chino y unos infectos tallarines tres delicias…por llamarles “tallarines”, que es pasta del carrefour). Esto es motivo de alegría…qué país tan cosmopolita!!
….Por cierto…cómo se nota la SFD…
qué foto más chula la de la china apuntando…has pillado el “instant décisif”!!
La verdad que esta es la primera vez que me adentro en el mundo del blog. Una colega mia me ha remitido varios de ellos y hoy en un rato libre me he puesto a echarles un ojo. Y es de esta forma que he caido en tu pequeño articulo sobrfe ese maravilloso restaurante chino al que iba hace algo asi como diez años cuando curraba en el edificio España. Por aquel entonces la carta estaba en chino por un lado y en japones por otro… muy grande.
Tras mi visita a Viet Nam quedé prendado de una verdura llamada “rau muong”, también conocido en algunas cartas de restaurantes en Viet Nam como “morning glory” o “water spinach”.
He sido incapaz de localizar en Madrid un restaurante vietnamita auténtico (la mayoría hacen una mezcla entre tailandés, chino y similares), así que recuerda informarme si encuentras alguno.
No sé si has probado comida vietnamita, pero es realmente exquisita. Al principio un poco picante y caliente pero enseguida te acostumbras.
He pensado que hubieras sido un buen compañero de viaje y que hubieras hecho un fantástico reportaje culinario en aquellos lares asiáticos.
Un saludo