Aceitunas violadas
03Apr08

Leo en Wikipedia:
Para el escritor alemán Hans Magnus Enzensberger el rastro es la última frontera de Europa con África, constatando la diversidad de personas de diferentes países y etnias que afluyen en busca de curiosidades y gangas, hacer turismo, degustar la Gastronomía de Madrid o simplemente pasearse.
Cada mañana dominical que mi amigo Alejandro y yo acudimos al popular zoco tenemos una tradición (además de la de ser víctimas de fraudes y timos varios): comernos un vasito dominguero de “aceitunas violadas” (aceitunas “rellenas” de pepinillos) comprado en la tienda de encurtidos sita en la rampa que lleva de la Ribera de Curtidores hacia la Calle Amazonas.
Más fotografías, después de la interrupción.



¡Q buen plan para un domingo el del rastro! No me gusta nada el rastro… Odio ir de compras y sólo hay gente… Pero los tragos de después en la Cava Alta y la Cava Baja, un rosco y huevos rotos en “El Almendro” y luego ir a dormir la siesta al solete en la plaza de Oriente escuchando a lo lejos a algún violinista que pide pasta… ¡Q placer!