Un buen empiece

27Dec07

En ocasiones una combinación extraordinaria de hechos confluye en una velada excepcional.

Tras haber sufrido la tortura de un viaje de cinco horas en coche y una comida en un área de servicio durante ese viaje, conseguimos arribar a Barcelona sanos y salvos.

Para nuestra sorpresa, toda la ciudad estaba “tancat” por la festividad de San Esteban, protomártir cristiano. Cuando digo “toda”, me refiero a que que no pudimos encontrar una cafetería decente abierta… y no creo que sea porque no hay.

Fuimos a Brasserie FLO (perteneciente a la cadena francesa FLO Brasseries… so obvious), de cuyo “Arroz caldoso de Calasparra con bogavante” guardaba un grato recuerdo de mi última visita. NO nos decepcionó en absoluto.

El local es un enorme espacio diáfano decorado al estilo de principios de siglo XX y con carteles publicitarios de cavas y similares de aquella época. Sobrio y elegante. Muy acogedor y agradable.

Elegimos el menú “Una buena alternativa“.

Iban, arrozero de pro, empezó con un “Risotto de verduras con crema de espárragos”. Como casi siempre, no era un risotto, sino un arroz caldoso cuya cremosidad no se ha conseguido mediante el almidón del arroz, sino de nata o algo parecido que se le ha añadido. Pero fue un sucedáneo válido.

Y yo un delicioso “Timbal de hortalizas y gambas”. No me lo esperaba, pero era un plato frío. Ningún problema, estaba delicioso y las verduras tenían el punto justo de cocción.

De segundo, para Iban un “Carpaccio de ternera con parmesano, guarnición de ensalada”. No tenía nada especial, sólo buena carne y buen parmesano. ¿Qué más se puede pedir?

Y yo, mi plato preferido: Steak Tartare con patatas fritas. Yo suelo preferir que me saquen los ingredientes (las alcaparras, el huevo, la salsa worcestershire, la pimienta negra recién molida, etc.) por separado y mezclarlas yo a mi gusto. Pero si la mezcla me gusta, como fue el caso, es totalmente aceptable. Un disfrute sin igual.

Luego él tomó su café con leche habitual:

Y yo mi postre, lo mejor de la comida: crêpes Suzette. Uno de esos platos “de toda la vida” que son cada vez más difíciles de encontrar, lo cual no hace más que añadir “puntos” al restaurante que lo sirve.

Para colmo, como si la excelente comida no fuese suficiente, asignaron la mesa de al lado a un señor super-british y a su señora madre que cada vez que abrían la boca, su verbo me provocaba un gozo que, junto al estimulado por los alimentos, combinó una velada excepcional.

El detalle “eso aquí no tenemos” de la noche corrió a cargo del camarero que, tras pedir el british una copa de un vino que recomendaban en un cartelito en las todas las mesas, le respondió que no: “onli botel“.

RESUMIENDO: Un ambiente excepcional, una agradable compañía, una “música” prodigiosa (la del hablar británico del vecino) y una comida no común, aunque clásica (=nada nuevo). Por todo ello, no le puedo dar menos que un rotundo 8. El agravio comparativo con la comida del mediodía supongo que habrá ayudado…

Enlaces

  • Sitio web de Brasserie Flo, Barcelona: aquí.
  • Sitio web de la cadena de Brasseries Flo: aquí.
  • Blog de Iban, mi acompañante en la cena: aquí.
  • Más fotografías, en mi espacio Flickr: aquí.


3 comentarios a “Un buen empiece”  

  1. Gravatar Icon 1 Maki

    Cuán asqueroso puede llegar a ser este mundo. O tú y mi querido hermano.
    Para no atragantarme con mis penas me estoy cocinando un risotto de calabaccine, carne picatta e típula con parmeggiano reggiano.
    Guten appetit!

  2. Gravatar Icon 2 MunduJr

    Querido Maki,

    Efectivamente, el mundo puede llegar a ser asqueroso. Especialmente para aquellos que toman decisiones erróneas como la de no acompañar a su hermano a un viaje con Lord Worldgate, o la de escribir mensajes anónimos irritantes en el blog de éste (para conocerme tanto, y tan bien, no muestra mucho miedo ante mis potenciales venganzas).

    Saludos lejanos,

    Sir ANTHONY WORLDGATE.

  3. Gravatar Icon 3 Xulleta

    Todo tiene una pinta estupenda. Mi elección hubiera coincidido con la de su amigo Iban, y a esto le hubiera añadido su elección de postre.

    No veo muy bien las patatas fritas de la foto, pero me ha dado la impresión de que son cogeladas. En caso de serlo (si no lo son disculpe por mi osadía) me sorprende bastante que ni siquiera lo haya mencionado viendo el suspenso que puso usted en su día a una hamburguesería que no tenía patatas…

    ¿Qué habrá puesto el exquisito gentleman en su blog? ¿Habrá percibido el interés que el resto de los comensales mostraron en su “privada” conversación? ;-)

    La próxima vez que vaya a Barcelona intentaré visitar el lugar.

    Saludos,

    T-Bone (con patatas fritas caseras).

Deja una respuesta