(VIENE DEL POST “D’PINTXOS POR DONOSTI (I)“)

Seguimos con las cosas que pudimos encontrar en d’Pintxos, la Primera Feria & Congreso Mundial de la Cocina en Miniatura.

II. Concursos

“Concurso Mundial de Pintxos Arzak de Oro - Gran Premio Ciudad de San Sebastián” (que debe ser el concurso con el nombre más largo de la historia), el “Concurso Popular de Pintxos” y el “Concurso de Barras”.

Ni nos interesaba, ni nos interesamos.

III. El “Túnel del Pintxo”

Con ese nombre tan cursi podría pertenecer a alguna de las atracciones über-kitsch de Igueldo.

En otro espacio de tabacalera multitud de bares de diversas regiones españolas ofrecían sus creaciones. Por 10 euros: un talonario de 6 pintxos y 2 bebidas. Por 30 euros: los 18 pintxos que había y 9 bebidas.

Somos pobres y no teníamos tiempo: pasamos olímpicamente.

IV. Feria Gastronómica

Compuesta por expositores venidos de todos los puntos del globo… español (como el “mapamundi de Bilbao” del chiste), algunos más interesantes que otros y ninguno excesivamente interesante.

Hicimos un tour para ver qué nos ofrecían los dos días que visitamos la Feria: Pasamos por el stand de las denominaciones de origen extremeñas. Probamos un jamón mediocre (por salado) y un espléndido Queso de la Serena, que es como la Torta del Casar… pero sin serlo.

Tras tomar un rosado joven “Homenaje” donde el Grupo La Navarra, (de esto mejor no pregunten: yo no lo probé) catamos un magnífico jamón en Anoray.

En el stand de Olis Bargalló me gustó que tuvieran un surtido bastante amplio de vinagres (ver foro inferior) y agridulces, hechos con distintos tipos de uva. A ver para cuándo sacan una variedad de mostos con el mismo abanico de posibilidades. Lo de pedir “un mosto” empieza a ser un poco sosainas, ¿no?

Charlamos de exportación (y del magnífico salchichón que tenía) (qué mal ha sonado eso…) con el comercial de Txerrizaleok. Degustamos unos pastelitos ultracongelados (y descongelados, obviamente) de Geltoki. Probamos la Gula del Norte (hablo de los bichos de surimi, no de la tendencia a cometer el pecado del mismo que tenemos en estas latitudes de España). Comimos un magnífico Joselito cortado por un maestro del cuchillo jamonero. Intentamos probar un vino de hielo canadiense en Dipesa, pero resultó que “se nos ha terminado. Ésta es la única botella que nos queda y es de muestra” (la botella era bonita).

Etc. Etc. Etc.

Ahí es cuando dos hechos concretos absorben el protagonismo de lo acontecido aquellos dos días:

1.

Al pasar por el stand de Bodegas Torres los personajes que me acompañaban aceptaron la invitación a un tinto Ribera del Duero “Celeste“. Por no quedarme de brazos cruzados yo pedí un Riesling del Penedés de nombre “Waltraud“. Ya saben que soy abstemio, pero en algunas ocasiones he llegado a sorber algún mililitro de vino blanco de “alegre y prolongado discurrir en boca” (como dice en la ficha del vino). Naturalmente la escena de yo portando una copa de vino se merecía una fotografía (atención a la señora de la derecha):

Todo iba bien hasta que descubrí que entre el anterior usuario (o supongo que “usuaria”) de la copa y yo ésta no había sido sometida a fregado, de tal forma que una visible mancha de carmín decoraba el borde:

Menos mal que los vapores alcohólicos del lugar me distrajeron.

2.

Cuando el primer día de la feria pasamos por la zona de Fripan, fabricante catalán de pan precocido y pastelería ultracongelada, un fenómeno peculiar nos llamó la atención: a pesar de tener toooooodo el mostrador lleno hasta los topes de pasteles, panecillos y otras tantas cosas muy apetecibles, daba la impresión de que tenían una política comercial no explícita pero un tanto estricta en lo referente a ofrecer catar sus productos a los visitantes. Sin que hubiera nada amenazador escrito, ni en ningún momento el personal del stand sugiriera que estuviera prohibido echar mano a aquella hermosura reposteril, de alguna manera los visitantes temían acercarse y coger una magdalena o un cruasán, como si hubiera un campo de rayos mentales repele-gorrones.

El último día oí a una señorita que atendía en dicho stand decir a un visitante: “No, no cojas de esto que llevan dos días ahí”. No dudo que todo aquello terminó en la basura.

* * *

CONCLUSIONES

Aproximadamente la mitad de los expositores en la feria eran vendedores / fabricantes / distribuidores de bebidas alcohólicas. Para ser una feria “d’Pintxos” resulta un poco sospechoso, ¿no? Propongo hacer una feria con título “d’Txikiteo“. No dudo que tendría éxito garantizado. Ahora que lo pienso… ¿¿¿se hacen ferias de vinos por aquí???

La “ambigüedad” comercial confunde a los posibles clientes (y a los que no lo son, también). Yo recomiendo la política de “el que regala bien vende, si el que recibe lo entiende”. En algunos casos fructífera y habría más comida para nosotros (!).

Hay que cuidar el detalle. Una copa mal fregada (o sin fregar) puede generar un daño difícilmente reparable a la percepción que una persona pueda tener de una marca. Esto es aplicable al siguiente caso: navegando por la web del evento he descubierto que había también talleres de trabajo y mesas redondas. Desgraciadamente no nos dieron ningún programa, así que no lo supimos a tiempo.


2 comentarios a “D’Pintxos por Donosti (II)”  

  1. Gravatar Icon 1 Maki

    Ay, esos detalles Señor Puerta Mundial!
    Una vez más, tal y como usted ha podido comprobar, se demuestra que en este país el marketing es algo aún por conocer.
    Ah, por cierto, en cuanto al comentario sobre Olis Bargalló, supongo que se refiere a “ver foto” y no a “ver foro”. Nimios detalles…
    Saludos y gracias por informarnos sobre estos ricos temas.

  2. Gravatar Icon 2 Count van der Maza

    Estimado Sir Anthony:

    Quisiera llamar su atención en un par de cosas que ha omitido.

    1ª La omisión de una foto de un servidor con un bicho/animador/logo andante…de ¿la feria? y que ahondaba en la poca imaginación que se cultiva por estos lares.

    2ª Falta una foto de los componentes de la expedición. Y no lo digo ni por usted ni por mi, sino por el Duque don Julián de Galparsoro que debido a su apretada agenda internacional es muy difícil de ver en estos actos que se celebran…a 200 metros de su casa, :-)

    Por lo demás, apoyo su propuesta de “d’Txikiteo” que estimo tendría mucha más relevancia…siquiera entre el público local muy entendido en el ejercicio del levantamiento de vidrio.

    Y no puedo sino mostrar mi perplejidad ante el hecho de que un catalán (herederos de los fenicios) no sepa vender nada y tenga todo el mostrador lleno de mercancias…y sin ningún tipo de rotación…EN DOS DÍAS!!!

    Nada, mañana nos vemos en la ciudad condal: del Conde, vaya.

    Saludos cordiales,

    Conde de la Maza Jauna

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