Hace lustro y pico vivía yo en Madrid, capital del reino, cuando uno de mis pasatiempos favoritos era ir de kiosco en kiosco y preguntar a los vendedores si vendían el “Gara“.

QUIOSQUERO: “¿El qué?”
YO: “El Gara, el periódico sucesor de la ilegalizada Egin“.

… (segundos de reflexión) …

QUIOSQUERO: “Aquí de eso no vendemos” (con la mayor ración de borderío disponible una mañana dominical, haciendo hincapié en “de eso” como con cara de asco).

Ayer, casi diez años después de mis divertimentos dominicales madrileños, tras la comida y posterior tertulia en casa de un amigo, un grupo de desertores decidimos rendirnos al hambre interrumpiendo la retirada en el número 14 del Boulevard Donostiarra, donde sita la hamburguesería “Va Bene”.

Aunque es por muchos conocida mi afición por los filetes rusos emparedados, cuya dignidad siempre defiendo frente a aquellos que lo catalogan como “comida basura” y aquellos otros que ponen en práctica esa identidad (como McDonalds, Burriquín, etc.), nunca había pisado dicho restaurante calificado como muchos como “donde hacen la mejor hamburguesa de Donosti”. Así pues, tras intentarlo también en una bocatería de Sagües (de cuyo nombre no me acuerdo), elegimos ese destino para llenar la panza.

La señorita nos trajo la carta. Deliberamos. La Bella Nerea se decantó por algo así como una hamburguesa con queso. La sección masculina (compuesta por Mikel, Ander y servidor) optó por “double deckers” (= como llaman en Londres a los autobuses de dos plantas, y a los bocadillos/hamburguesas de dos pisos). Respectivamente:

La elección de Nerea

Elección de Mikel: Número 12.

Mi elección y la de Ander: Número 13.

Vuelve la señorita, a tomar nota. Comandamos: “un número X (no me acuerdo el número de la de Nerea), un 12 y dos treces. Para beber: agua. Y también tomaremos unas patatas”…

Eso aquí no tenemos. Sólo lo que hay en la carta.”

En la carta había hamburguesas, perritos calientes, sandwiches, bocadillos clásicos (= lomo con pimientos, etc.) en pan de hamburguesa, y bebidas.

Vale, de acuerdo, las hamburguesas estaban bien. La carne era buena (”Euskal Okela” = “Ternera vasca”). La mostaza era sorprendentemente americana. El pan no estaba mal del todo.

Vale, de acuerdo, habrá quien diga que las patatas fritas son un “comodín fast food” para llenarnos sin aportar nada desde el punto de vista culinario o gourmet (le invitaría a probar las sweet potatoes del Mildreds) y que son perfectamente prescindibles. Pero…

¿¿¿CONOCEN ALGÚNA HAMBURGUESERÍA EN EL MUNDO DONDE NO SIRVAN PATATAS FRITAS???

De postre, Mikel y yo pedimos sendas tartas de chocolate. A pesar de su apariencia galipotera no estaba del todo mala.

Tarta de chocolate

En resumen: el día que pongan patatas fritas (¡ni que estuviera pidiendo que acompañen las hamburguesas con caviar!) cambiaría livianamente de opinión, pero por ahora no puedo sino calificar este sitio con un SUSPENSO, si bien el placer de compartir la experiencia con los tres comensales que me acompañaron (fotografiados a continuación) valió la pena.


Mikel, Nerea (movida, como siempre) y Ander.

Enlaces

  • Más fotografías en mi espacio Flickr: aquí.
  • “Va bene” en el blog “San sebastián, la guía turística prohibida”: aquí.
  • “Una hamburguesería sin patatas”, opinión en Ciao.es: aquí.


2 comentarios a ““eso aquí no tenemos””  

  1. Gravatar Icon 1 Waneonwani

    Estimado Worldgate,

    Lamentablemente a mí no podrás llevarme a un sitio así. Una pena, porque yo no le haría ascos. De cualquier modo, lo de las patatas fritas, es un error que lleva al “zero zuzena”.

  2. Gravatar Icon 2 MunduJr

    Bienquisto Waneonwani,

    Es lo que tiene ser celíaco. Casualmente esta mañana he leído algo sobre unas tiras reactivas (a lo “test de embarazo”) que han sacado para saber si un alimento tiene glúten o no:

    http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Encontrar/gluten/minutos/elpepuespand/20071102elpand_16/Tes

    En lo del “zero zuzena”… creo que lo he dejado claro. Inconcebible.

    SIR ANTHONY WORLDGATE

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