Hace un par de semanas me vi forzado a retraerme en mi intención de llamar a la capacidad crítica de los asistentes a una proyección del largometraje documental Una Verdad Incómoda (Davis Guggenheim, 2007), en el marco de las actividades previstas para el 2007 por la asociación cultural Atauniker.

Como responsable de decir unas palabras, tenía preparada una pequeña introducción en la que aportaba opiniones de algunos miembros de la inmensa mayoría de la comunidad científica que declara la incorrección académica de la cinta. Por ejemplo, empezaba la presentación con un relato al que hacía referencia Xavier Sala-i-Martin en uno de sus artículos sobre cambio climático publicados en La Vanguardia.

Cuando mencioné parte de mi speech a uno de mis camaradas del grupito organizador, nada más empezar, me espetó un “no, no, no… ya sé yo quién es ese, … no, no, … no deberías hacer esa introducción. Tú limítate a decir qué es lo que vamos a ver”. Lo más sorprendente es que le hice caso. Debe ser que me pilló bajo de defensas.

Días después, tras preguntarme varias veces por qué no me rebelé a la censura impuesta por uno de mis propios compañeros de iniciativa, recordé un leitmotiv que suele manifestar su omnipresencia en el pensamiento vasco: “pakeak hori baino gehiago valio du” (“la paz vale más que eso”). Esta frase se suele utilizar cuando se sabe (o se piensa) que la energía que se va a invertir en discutir una injusticia (que por otra parte casi siempre suele ser obvia) no se va a ver compensada por un triunfo dialéctico y ético, probablemente no reconocido por el adversario.

Sabiéndome inoculado con el virus de la “permisividad ad æternum”, un mal muy común por estos lares, me propuse calcular “cuanto vale la paz”.

Primero llegué a la cifra obvia de 547, el número de asesinados por terrorismo en las Vascongadas. Naturalmente eso no refleja, ni mucho menos, el precio que los Vascos (por no hablar de los foráneos) estamos pagando por la paz, así que me planteé sumarle los heridos en dichos atentados, los cajeros automáticos y mobiliario urbano quemados y los autobuses que corrieron la misma suerte… pero resulta dificil buscar estos datos.

Aún así hay más “moneda” en la transacción: miles de empresarios amenazados y coaccionados (hasta pagar de forma dinerariao no), los periodistas, intelectuales, políticos, artistas, … que se vieron forzados a abandonar esta tierra, haciéndola más estéril, privándola de nuevos frutos del pensamiento. Los que quedamos aquí estamos, naturalmente, subyugados a la posibilidad de que algún día aparezca el cobrador del frac (frac, capucha… qué más da) y nos reclame el pago bien en metálico o vía transferencia de proyectiles balísticos.

El caso es que ya he perdido la cuenta de lo que llevamos gastado en la paz, ¡y todavía no sabemos cuánto nos costará la criatura! Y lo peor es que, al pagar por adelantado, ni siquiera sabemos si algún día llegará lo que nos están obligando a comprar.

Mucho me temo que la economía no está para tirar cohetes y debido al mileurismo que padezco la próxima vez voy a decir que “no tengo suelto”. Que pague otro si quiere (y puede).


3 comentarios a “El precio de la paz”  

  1. Gravatar Icon 1 Count van der Maza

    Estimado WorldGate:

    Quisiera enhorabuenearle por su simple y directo artículo que deja a la altura del betún, una vez más, a los ciudadanos y ciudadanas de este, nuestro Txoko.

    Seguiremos, empero, mirándonos al ombligo (como no podía ser de otra manera) con el regocijo habitual y frases como las de “Hi, hemen nibela zeok” o “Pakeak hori baino gehiago balio du” seguirán retumbando ad aeternum en nuestras hermosas orejas.

    Mientras tanto creo que siempre se puede aprender algo de los que, como humanos, nos precedieron, y en ese sentido creo recordar que fue Ludwig von Mises quien aseguró que de lo único que se arrepentía en su vida era de no haber dicho NO, o llevar la contraria, en más ocasiones.

    Por lo tanto, sea el modo un rotundo NO o un NO TENGO SUELTO hagamos caso a von Mises…que me intuyo algo de razón llevaba…

    Du yu opín?

    El Conde

  2. Gravatar Icon 2 Anuskrak

    WorldGate????
    En fin… mi amiga merche y yo te enviamos un saludo, para que veas que ambas hemos osado entrar en tu blog y leer alguno de tus artículos (no todos)
    ¿Mileurista?
    No sabemos si somos un poco cortitas, pero no entendemos ninguna de las respuestas de El Conde.
    Por cierto, el artículo: osado e interesante. Hemos pasado tu blog a algunos conocidos, que seguramente curiosearán más que nosotras.
    Ana y Merche

  1. 1 Reflexióno, la jornada lo sugiere en porquelodigoyo.com

Deja una respuesta



Lo que estoy haciendo...

 

April 2007
M T W T F S S
« Mar   May »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30